Más de mil intervenciones entre tránsito, ruidos molestos y ocupación del espacio público en distintos barrios de la ciudad
La Municipalidad de Rosario desplegó un operativo intensivo entre el viernes y el martes del fin de semana largo en toda la ciudad, con controles en la vía pública para garantizar el orden y la convivencia. El procedimiento incluyó casi mil fiscalizaciones de tránsito, más de 100 intervenciones sobre cuidacoches y 150 atenciones por ruidos molestos. La medida respondió a la necesidad de reforzar la presencia estatal en zonas de alta circulación y conflictos vecinales.
Los operativos se distribuyeron en distintos puntos estratégicos, con especial presencia en sectores como La Florida, el corredor norte y bulevar Oroño y Lamadrid. En esos lugares se concentraron controles vehiculares, inspecciones comerciales y patrullajes preventivos.
Durante el despliegue, agentes municipales identificaron y retiraron a 117 cuidacoches que ocupaban el espacio público sin autorización. También se labraron más de 60 actas vinculadas a consumo de alcohol, venta ambulante y uso indebido de la vía pública.
En coordinación con la Unidad Regional II, se realizaron 895 controles vehiculares. Como resultado, 79 vehículos fueron remitidos al corralón. Entre ellos, 28 correspondieron a conductores con alcoholemia positiva.
El caso más alto registrado fue de 2.0 gramos de alcohol en sangre. El resto de las sanciones se debió a irregularidades como falta de documentación, patentes no visibles o incumplimiento de normas de seguridad vial.
El secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera, sostuvo: “Tomamos la decisión de estar en la calle con firmeza. No vamos a permitir abusos ni desorden en el espacio público”.
Además, remarcó que el objetivo fue “garantizar convivencia, tranquilidad y presencia del Estado” durante los días de mayor circulación.
En paralelo, el municipio intervino en 150 denuncias por ruidos molestos, principalmente conflictos entre vecinos. Las actuaciones buscaron restablecer condiciones básicas de convivencia en barrios con alta densidad poblacional.
Los controles se enmarcan en una política sostenida de fiscalización que se intensifica en fines de semana largos, cuando aumentan los eventos sociales y la circulación nocturna.
Desde el municipio indicaron que los operativos continuarán en las próximas semanas con esquemas similares. El foco seguirá puesto en el control del tránsito, la regulación del espacio público y la prevención de conflictos urbanos.










