El inmueble, ubicado en barrio Ludueña, ya había sido baleado en marzo
La violencia volvió a golpear un domicilio relacionado con el condenado narcotraficante Franco “Milanesa” Almaraz. Durante la noche del lunes, desconocidos arrojaron una bomba molotov contra la vivienda de Bielsa al 6400, donde reside su pareja, Rocío Barrionuevo, quien cumple prisión domiciliaria en una causa por venta de estupefacientes. El ataque no dejó personas heridas, aunque fue necesaria la intervención de una dotación de Bomberos para extinguir el incendio.
Se trata del segundo atentado contra la misma propiedad en lo que va del año, ya que en marzo el frente del inmueble había sido blanco de una balacera.
Al llegar al lugar, los bomberos lograron controlar rápidamente las llamas provocadas por el artefacto incendiario. En la vivienda se encontraba Barrionuevo, quien cumple arresto domiciliario bajo monitoreo con tobillera electrónica por estar al cuidado de cinco menores. Cabe mencionar que la joven ya había sido allanada en el marco de una investigación por comercialización de drogas e incluso fue detenida anteriormente por incumplimientos de las condiciones impuestas para la prisión domiciliaria.
Por su parte, “Milanesa” Almaraz, integrante de la banda liderada por Francisco “Fran” Riquelme, cumple una condena a prisión perpetua por homicidios y extorsiones. Entre los hechos atribuidos se encuentra el ataque a tiros contra una niña de cuatro años, quien resultó gravemente herida.
Horas más tarde, otra dotación de Bomberos Voluntarios trabajó en un incendio de vivienda en General Manuel Savio al 2700. Hasta el momento no trascendieron las causas que originaron el fuego ni se informaron personas lesionadas.
En tanto, cerca de las 17, un joven de 26 años ingresó al Policlínico San Martín con una herida de arma de fuego en un pie. Según declaró, fue atacado durante un intento de robo en Che Guevara al 8000, en barrio Santa Lucía.
La víctima fue derivada por el SIES al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), donde se confirmó que presentaba una fractura expuesta en el miembro inferior izquierdo provocada por el disparo.
No obstante, la versión del supuesto intento de robo es analizada con cautela por los investigadores. En la escena del hecho no se encontraron vainas servidas, proyectiles ni otros rastros balísticos que permitieran respaldar el relato, por lo que la mecánica del episodio continúa bajo investigación.
Los tres episodios quedaron en manos de la Justicia y de las distintas dependencias policiales intervinientes










