Fue imputado junto a su pareja tras un allanamiento en Puerto Gaboto donde secuestraron armas, dinero y droga
Claudio Alberto Liserra fue imputado esta semana en una audiencia que finalizó el jueves, acusado de integrar una organización criminal dedicada al narcotráfico y la violencia armada. El procedimiento se originó tras un allanamiento realizado días atrás en Puerto Gaboto, donde fue detenido junto a su pareja. La fiscalía sostiene que operaba como uno de los principales ejecutores de la banda.
El allanamiento fue llevado adelante por Gendarmería Nacional en una vivienda donde la pareja se encontraba oculta. Allí incautaron 18 pistolas, 39 cargadores, más de 1.600 municiones, dinero en pesos y dólares, dispositivos electrónicos y una pequeña cantidad de cocaína.
También hallaron un chaleco balístico perteneciente a un policía que había denunciado su robo en 2022. Parte del armamento secuestrado había sido adquirido legalmente por terceros, ahora bajo sospecha de desviar armas al circuito ilegal.
La fiscal Paula Barros atribuyó a Liserra un rol central dentro de la organización liderada por Mansilla y Jésica “Fea” González. Según la acusación, estaba a cargo de administrar puntos de venta de droga y coordinar acciones violentas para sostener el control territorial.
La jueza María Melania Carrara dictó prisión preventiva para ambos imputados por el plazo de ley. La causa ya suma más de 20 acusados vinculados a esta estructura.
De acuerdo a la fiscalía, Liserra se desempeñaba como “segunda línea” dentro del grupo, con responsabilidades operativas directas. La investigación se apoya en escuchas, peritajes de celulares y procedimientos previos.
Uno de los elementos clave fue el análisis de dispositivos electrónicos, que permitió reconstruir vínculos internos y ubicar a los presuntos responsables en distintos hechos.
La pesquisa tomó impulso en marzo de 2024 tras el asesinato de Esteban Fernández, vinculado a conflictos por deudas de droga. Ese hecho derivó en múltiples detenciones y permitió avanzar sobre la estructura criminal.
Además, el domicilio allanado ya había sido investigado en causas anteriores ligadas a otras bandas narco de la región, lo que refuerza la hipótesis de conexiones entre distintas organizaciones.
Con Liserra y su pareja Evelyn Acuña, detenidos, la investigación continúa en curso. La fiscalía busca profundizar el análisis de pruebas y determinar nuevas responsabilidades dentro de la red.










