Sigue prófugo un presidiario en Rosario, se llama Lucas Ezequiel Alma, aprovechó un descuido tras agredir a un efectivo y huyó a pie de la dependencia policial de barrio Ludueña
La fuga se produjo en un fin de semana atravesado por otros episodios de inseguridad y una evasión masiva en Villa Constitución. La madrugada del domingo dejó una nueva fuga que volvió a poner el foco sobre la seguridad en las dependencias policiales de Rosario. Un detenido que permanecía alojado en la Comisaría 12º, en barrio Ludueña, logró escapar después de atacar a un cabo que se había acercado a asistirlo tras un pedido de agua. El efectivo sufrió una herida en la cabeza y el interno huyó a pie antes de que pudiera ser reducido.
El episodio ocurrió en la dependencia ubicada en Casilda y Solís, de acuerdo con la información preliminar, el detenido utilizó un elemento similar al palo de una escoba para sorprender al policía cuando abrió el sector donde se encontraba alojado.
El prófugo fue identificado como Lucas Ezequiel Alma, quien estaba detenido desde el viernes pasado por una causa de lesiones y amenazas. Hasta el cierre de esta edición continuaba siendo intensamente buscado.
Según las primeras actuaciones, todo comenzó cuando el interno solicitó agua. Al acercarse un cabo de cuarto para asistirlo, el detenido lo atacó de manera sorpresiva, provocándole un corte en la cabeza. La agresión le permitió ganar unos segundos decisivos para abandonar la dependencia y escapar corriendo. Inmediatamente se activó un operativo de búsqueda en distintos sectores de la ciudad y se dio intervención al Ministerio Público de la Acusación para avanzar con la investigación.
Además del rastrillaje para dar con el prófugo, las autoridades intentan establecer cómo logró salir del edificio y si existieron fallas en las medidas de custodia o en los protocolos internos.
La evasión registrada en barrio Ludueña no fue un hecho aislado. Horas antes, durante la madrugada, cinco internos escaparon del módulo penitenciario de la Unidad Regional VI de Villa Constitución.
El operativo de búsqueda permitió recapturar rápidamente a cuatro de ellos. Sin embargo, Martín Agustín Córdoba, oriundo de la localidad de Santa Teresa, continúa prófugo y es intensamente buscado por las fuerzas de seguridad.
La sucesión de ambos episodios volvió a generar preocupación sobre las condiciones de seguridad en los lugares de alojamiento de detenidos de la provincia.
El fin de semana también estuvo marcado por distintos hechos de violencia urbana. Uno de ellos ocurrió cerca de las 21.30 en la esquina de Sucre y Mendoza, de barrio Azcuénaga. Allí, Jonatan R de 27 años, ingresó por sus propios medios al Hospital Carrasco con una herida cortante en el antebrazo izquierdo. Según declaró ante los policías, caminaba junto a su pareja cuando dos delincuentes encapuchados intentaron asaltarlo. Al resistirse, uno de los atacantes lo hirió con un cuchillo antes de escapar junto a su cómplice sin concretar el robo. Tras recibir atención médica, el joven fue dado de alta al constatarse que la lesión no revestía gravedad.
Horas más tarde, alrededor de las 23, otro episodio se registró en inmediaciones de Uriburu y Avellaneda, donde Leonel A de 30 años, fue encontrado dentro de su vivienda con una herida de arma blanca en el muslo izquierdo. La víctima relató que regresaba caminando a su casa cuando fue interceptada por dos hombres que intentaron robarle sus pertenencias. Ante su negativa, lo golpearon y lo apuñalaron antes de darse a la fuga.
Una ambulancia del SIES lo trasladó al Hospital Centenario, mientras personal policial realizó un relevamiento en la zona sin encontrar a los agresores.
La madrugada también dejó otros dos procedimientos policiales, uno de ellos en barrio Godoy, donde un joven denunció que fue asaltado a punta de cuchillo en Irurtia al 7900, donde un delincuente le robó una bicicleta. En tanto, en Dr Medina al 6900, un chofer de UBER sufrió el robo de su celular por parte de dos pasajeros al finalizar un viaje. La rápida intervención policial permitió demorar a un adolescente y recuperar el dispositivo sustraído










