La causa investiga presuntas coacciones, pagarés firmados bajo presión y una plataforma de juego clandestino que operaría fuera del sistema legal. El expediente abrió una disputa judicial sobre quién debe investigar el caso
El nombre de Jonathan Gómez volvió a quedar en el centro de una causa judicial, aunque esta vez lejos de una cancha. El actual futbolista de Sarmiento de Junín y con pasado Canalla, denunció haber sido víctima de amenazas y presiones luego de contraer una deuda de juego que, según consta en la presentación judicial, comenzó en una plataforma online ilegal manejada por personas vinculadas al juego clandestino.
De acuerdo a las denuncias presentadas, Gómez comenzó a participar en juegos como ruleta, blackjack y póker a través de una plataforma identificada como “Linus”, señalada como un sitio de apuestas no habilitado oficialmente. En ese contexto, habría acumulado una deuda cercana a los 50 mil dólares.
Según el relato incorporado a la causa, tras el crecimiento de la deuda comenzaron las presiones. Personas vinculadas al manejo de la plataforma habrían visitado al futbolista tanto en la concentración de su club como en su domicilio particular.
Entre los mencionados en la investigación aparecen Agustín Sensi, Gaspar Zayas y un hombre de apellido Carbajo, familiar político del jugador. La situación escaló cuando, siempre según la denuncia, Gómez fue llevado a una escribanía en Junín, donde habría firmado pagarés por un monto total de 500 mil dólares.
La defensa sostiene que esos documentos fueron rubricados bajo coacción y presentó una denuncia penal paralela. Además, se inició un juicio ejecutivo en San Lorenzo para reclamar el cobro de los pagarés.
El juez del fuero civil resolvió suspender momentáneamente la ejecución de esos documentos mientras se analiza el planteo sobre las presuntas amenazas.
En paralelo, la investigación penal abrió una discusión de competencia entre fiscalías. El fiscal Aquiles Balbis consideró inicialmente que los hechos debían ser investigados en otra jurisdicción. Sin embargo, fuentes vinculadas al expediente señalaron que instancias superiores entendieron que existe un “hilo conductor común” entre las denuncias y que la causa debe continuar unificada.
Desde sectores cercanos al futbolista también manifestaron sorpresa por la demora en el avance de medidas investigativas, teniendo en cuenta la gravedad de las acusaciones y la posible conexión con estructuras de juego clandestino.
La causa permanece en etapa investigativa y todavía no hubo imputaciones formales. Los teléfonos, movimientos económicos y vínculos entre los señalados aparecen ahora bajo análisis judicial.
Mientras tanto, el expediente suma tensión no solo por el monto millonario involucrado, sino también por las sospechas alrededor de plataformas de apuestas clandestinas que operan fuera de los controles legales y financieros










