El Concejo pide datos y acelera controles en Rosario
El Concejo Municipal de Rosario dio curso a un pedido de informe sobre las “Paradas Seguras” del transporte urbano. La iniciativa fue tratada este lunes en la comisión de Control, Convivencia y Seguridad Ciudadana. Apunta a conocer cuántos dispositivos están operativos, dónde se ubican y cómo funcionan. También busca precisar el estado del sistema y los plazos para completar las instalaciones pendientes. El planteo surge ante la necesidad de evaluar su impacto en la prevención del delito y mejorar la seguridad en la vía pública.
El expediente, impulsado por la concejala María Fernanda Rey, obtuvo despacho favorable en la comisión presidida por Federico Lifschitz. Durante el encuentro, se solicitó al municipio información detallada sobre el sistema: cantidad de paradas activas, cronograma de nuevas instalaciones y estado del proceso de licitación en curso.
Además, se requirieron estadísticas oficiales sobre el uso de estos dispositivos, en particular la cantidad de delitos reportados desde las “Paradas Seguras”. La intención es medir su eficacia como herramienta de prevención y asistencia al usuario.
En paralelo, avanzó otro pedido vinculado a la seguridad territorial. Se trata de la implementación de operativos conjuntos entre fuerzas municipales y provinciales. La propuesta incluye también la instalación de cámaras de videovigilancia en Ghiraldo al 2300, en barrio Alberdi, una zona señalada por vecinos por reiterados hechos delictivos.
Desde la comisión señalaron que “la información es clave para evaluar políticas públicas y optimizar recursos”. Los ediles coincidieron en la necesidad de contar con datos actualizados y verificables para definir nuevas acciones.
Las “Paradas Seguras” fueron implementadas como puntos equipados con tecnología para asistencia inmediata y monitoreo. Sin embargo, su funcionamiento y alcance real han sido objeto de debate. El nuevo pedido busca despejar dudas y establecer un diagnóstico preciso.
Por ahora, el municipio deberá responder al requerimiento. El foco está puesto en saber si el sistema cumple su promesa: brindar mayor seguridad a quienes usan el transporte público.










