Más de 103 mil avisos de empresas de monitoreo ingresaron al sistema de emergencias durante 2025
El sistema de emergencias 911 de Santa Fe recibió 103.910 llamados de alarmas privadas en Rosario entre enero y diciembre de 2025, de los cuales solo 358 derivaron en una actuación efectiva. El resto fueron avisos fallidos que consumieron recursos policiales y motivaron al Gobierno provincial a impulsar una ley para regular el sector.
Los llamados se originaron en empresas de monitoreo privado y activaron protocolos policiales que, en la mayoría de los casos, no constataron delitos ni situaciones de riesgo. Según datos oficiales, cada aviso demandó móviles, personal y tiempo operativo que dejaron de destinarse a emergencias reales.
Cada alerta activó, como mínimo, la intervención de dos efectivos policiales durante unos 20 minutos. En menos de un año, esta dinámica implicó 34.637 horas de patrullaje y más de 69.000 horas de trabajo policial, sin resultados concretos en la mayoría de los casos.
El costo estimado para el Estado superó los 500 millones de pesos en horas hombre, además del desgaste de móviles, combustible y equipamiento.
Desde el Ejecutivo provincial indicaron que gran parte de los avisos responde a fallas técnicas o contingencias domésticas, y no a hechos delictivos. Aunque algunos eventos pueden confirmarse con posterioridad, el nivel de error sigue siendo elevado.
“El 911 no puede funcionar como una extensión automática de servicios privados”, afirmó Pablo Polito, director de Atención de la Emergencia 911. “Las alarmas fallidas ocupan móviles que podrían atender urgencias reales”, agregó.
Por su parte, la subsecretaria Karina Chumpitaz cuestionó la falta de controles: “Con mínimos recursos se montan empresas que trasladan su carga operativa al Estado”.
La nueva ley de alarmas privadas busca establecer reglas claras, exigir responsabilidad operativa y proteger a las empresas que cumplen la normativa. El objetivo es ordenar el uso del 911, optimizar recursos públicos y garantizar respuestas rápidas cuando la emergencia es real.










