El operativo se realizó en la zona oeste de la ciudad, en un inmueble señalado como foco de violencia
Un búnker de venta de drogas fue derribado este jueves en Rosario en el marco de la Ley de Microtráfico. La intervención se realizó en Mateo Booz al 9000, en la zona oeste de la ciudad. El inmueble estaba vinculado al homicidio de Lucas Urrutia, ocurrido el 5 de enero de 2025. El procedimiento fue supervisado por autoridades provinciales y judiciales y no registró incidentes.
El derribo fue encabezado por el secretario de Seguridad Pública, Omar Pereira, junto al fiscal del Ministerio Público de la Acusación, César Cabrera. La medida se concretó tras una investigación que determinó que el lugar funcionaba como punto de venta de estupefacientes y generador de hechos violentos en el barrio.
Con esta intervención, ya son 105 los búnkeres inactivados en la provincia de Santa Fe desde la entrada en vigencia de la Ley de Microtráfico, sancionada a fines de 2023.
Según explicó el fiscal Cabrera, el inmueble no tenía propietario y había sido ocupado por bandas criminales. Allí se produjo el homicidio de Urrutia, causa por la cual hay dos personas mayores de edad detenidas y un menor involucrado.
Luego del crimen, el lugar continuó ligado a actividades delictivas, entre ellas el resguardo de un vehículo robado. En un radio de diez cuadras se registraron más de 120 incidencias, entre venta de drogas, disparos y amenazas.
Pereira afirmó que estos puntos de venta “son generadores de violencia” y afectan directamente a vecinos del sector. Destacó que la aplicación de la ley permite “aliviar la carga que soportaban los barrios”.
Los derribos forman parte de un trabajo conjunto entre el Gobierno provincial, el MPA, la Justicia, la Policía y fuerzas federales. La investigación continúa para desarticular otras estructuras delictivas en la zona.










