La Justicia homologó un juicio abreviado contra Sergio Gabriel “Bebe” Di Vanni por amenazas con armas, intimidación pública y asociación ilícita
Sergio Gabriel “Bebe” Di Vanni de 45 años, fue condenado a 7 años y 6 meses de prisión efectiva por una serie de delitos vinculados con amenazas, ataques armados y su participación en una asociación ilícita relacionada con negocios de la barra brava de Newell`s Old Boys de Rosario. La jueza de Primera Instancia Paula Álvarez homologó este miércoles el procedimiento abreviado presentado por la Fiscalía y aceptado por la Defensa
La acusación estuvo a cargo de la fiscal Paula Barros, de la Unidad Fiscal en Violencias Altamente Lesivas de la Fiscalía Regional 2 de Rosario. Entre los hechos atribuidos a Di Vanni figura la planificación de intimidaciones contra la familia de Ángel Di María, con el objetivo de impedir que el futbolista regresara del exterior para jugar en Rosario Central
La condena comprende amenazas coactivas calificadas por el uso de armas y por ser anónimas, intimidación pública agravada por el empleo de un arma de fuego y amenazas destinadas a obtener una medida o concesión de integrantes de los poderes públicos. También incluye amenazas coactivas agravadas por el uso de armas y su carácter anónimo, en concurso ideal con abuso de armas, en calidad de instigador
A esos delitos se suma la asociación ilícita, por la que fue condenado como miembro. La investigación le atribuyó integrar un grupo que habría organizado distintos ataques para disputar el liderazgo de la barra brava y obtener beneficios económicos de sus actividades.
Según la acusación, el 25 de marzo de 2024, cerca de la 1.30, dos personas llegaron en un Renault Megane hasta las inmediaciones del country de Funes donde residía la familia del futbolista. Dispararon contra el frente del predio y dejaron una nota intimidatoria. La Fiscalía sostuvo que Di Vanni había escrito el mensaje y que recibió el encargo de ejecutar la amenaza a través de Alejandro Nicolás “Rengo” Ficcadenti, señalado como integrante de una facción disidente de la barra
La investigación indicó que, días antes, Di Vanni había coordinado por Whatsapp la realización del ataque. Después, uno de los involucrados le comunicó que se había concretado. De acuerdo con la hipótesis fiscal, el episodio buscaba impedir el regreso del jugador a un club rival y favorecer una disputa por el control de la hinchada. La amenaza también habría procurado generar temor público, en un contexto de balaceras y homicidios en Rosario y mencionaba al gobernador de Santa Fe
Ese mismo 25 de marzo, alrededor de las 8.50, se produjo otro episodio en una inmobiliaria de Santa Fe al 1700, propiedad de un familiar del futbolista. La acusación sostuvo que se encargó dejar allí una caja de archivo con un escrito intimidatorio y una cabeza de cerdo, dirigido al entorno familiar. En julio de ese año, otro mensaje de Whatsapp habría informado que esa amenaza también se había concretado.
La Fiscalía le atribuyó, junto con Alejandro Ficcadenti, Brian Ledesma y otras personas, participación en el ataque armado contra una vivienda de Coulin al 2000, ocurrido el 24 de julio de 2024. Según la investigación, dos hombres llegaron al lugar y uno de ellos disparó al menos once veces contra el frente. Una bala hirió en la pierna derecha a un hombre que estaba dentro de la casa
Después del ataque hubo intercambios de mensajes y el envío de un video que registraba la balacera, elementos incorporados a la acusación.
La causa también describió una organización dedicada a obtener ingresos ilegítimos mediante la recaudación vinculada con partidos, la reventa de entradas, eventos, estacionamiento y comisiones por la venta de comidas y bebidas. La estructura, según la Fiscalía, tenía referentes que operaban incluso desde establecimientos penitenciarios.
La pena de Di Vanni quedó fijada en siete años y seis meses de prisión efectiva. El material difundido no detalla qué resoluciones judiciales se adoptaron respecto de los demás imputados










