El menor recibió un disparo en un brazo cuando estaba junto a sus padres cerca de un kiosco
Un niño de 2 años resultó herido de arma de fuego en Ameghino al 100, entre Necochea y Patricias Argentinas, de Rosario, tras una balacera cuyos autores aún no fueron identificados. El hecho ocurrió alrededor de las 20.30, cuando el menor se encontraba con sus padres cerca de un kiosco de la zona. Fue trasladado primero al Hospital Roque Sáenz Peña y luego derivado al Hospital de Niños Víctor J. Vilela. Según los médicos, sufrió una herida con entrada y salida en el antebrazo izquierdo y está fuera de peligro.
Mientras personal policial se dirigía al lugar por un aviso de disparos, los efectivos encontraron un Renault 12 con el parabrisas dañado por impactos de bala y ocho vainas servidas sobre la cinta asfáltica, por lo que preservaron la escena.
En paralelo, los padres del menor ingresaron al Hospital Roque Sáenz Peña con el niño herido. Relataron que escucharon las detonaciones y, segundos después, advirtieron que el pequeño había recibido un disparo. La investigación quedó a cargo de la Comisaría 15º, que trabaja para establecer la mecánica del hecho e identificar a los responsables.
La violencia armada continuó con otros hechos registrados durante la jornada. En Garibaldi al 3600, un hombre de 24 años resultó herido de bala en una pierna al intentar ingresar a robar en la vivienda de un suboficial de Policía que se encontraba franco de servicio. El sospechoso fue asistido en el HECA y quedó a disposición de la Justicia.
Por otra parte, en Pasaje 1117 al 7400, en barrio Santa Lucía, la Policía constató múltiples disparos contra un Volkswagen Bora. No se informaron personas lesionadas.
Finalmente, en Villa Gobernador Gálvez, otra vivienda fue blanco de un ataque a tiros. El hecho ocurrió en Mitre al 2600, donde los agentes constataron un impacto que, de manera preliminar, habría sido realizado con una escopeta.
Todos los episodios son materia de investigación y, hasta el momento, no se informaron detenciones vinculadas con las balaceras. Los peritajes y la recolección de pruebas buscan determinar si alguno de los ataques guarda relación con otros hechos recientes de violencia registrados en la región










