A cinco años de la ordenanza, el municipio destacó la caída de casos detectados y la reducción de muertes por siniestros viales
Rosario cumplió cinco años desde la implementación de la ordenanza de Alcohol Cero al volante y el municipio difundió un balance con números que muestran una fuerte caída en los casos positivos detectados en controles vehiculares. Según datos oficiales, el índice de conductores que manejaban tras consumir alcohol pasó del 13% en 2021 a menos del 3% en lo que va de 2026, en un contexto de aumento sostenido de fiscalizaciones y campañas de concientización.
Desde la Secretaría de Control remarcaron que el cambio no solo se refleja en los operativos de tránsito, sino también en la disminución de internaciones y fallecimientos por accidentes viales en efectores públicos de la ciudad.
La ordenanza comenzó a regir el 8 de mayo de 2021, luego de su aprobación en el Concejo Municipal. Desde entonces, los controles crecieron año tras año. En 2024 se realizaron más de 51 mil test vehiculares y en 2025 la cifra superó los 52 mil procedimientos.
El dato que más destacan desde el Ejecutivo local es la baja en la positividad. Mientras en 2021 el porcentaje rondaba el 13%, actualmente se mantiene estable por debajo del 3%. En el primer cuatrimestre de 2026 se efectuaron 18.120 controles y solo 471 dieron positivo, lo que representa un 2,59%.
“Hoy hay más conciencia”, aseguran desde el municipio
El secretario de Control municipal, Diego Herrera, sostuvo que la normativa generó “un cambio cultural notorio” en la población.
“Hoy ya nadie duda de las consecuencias positivas de la medida. Hay más conciencia sobre que no se debe consumir alcohol antes de manejar”, expresó el funcionario al presentar el balance oficial.
Desde la Secretaría de Salud Pública también marcaron una reducción en las consecuencias más graves de los siniestros viales. En 2022 ingresaron 4.047 personas a guardias municipales por accidentes de tránsito, mientras que en 2025 la cifra descendió a 3.148.
Además, hace una década Rosario registraba más de 90 fallecimientos anuales por siniestros viales. En 2024, los efectores municipales contabilizaron 27 muertes, una reducción cercana al 70%.
En paralelo, el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez informó que las internaciones por accidentes pasaron de representar entre el 9 y 10% de los pacientes asistidos a apenas un 5,2% en la actualidad.










