Fue tras un allanamiento en barrio Centeno
La Policía Federal Argentina detuvo en Rosario a cuatro personas acusadas de integrar un clan familiar dedicado al narcomenudeo. El operativo se concretó tras una investigación iniciada a mediados de marzo de este año, en Barrio Centeno, donde, según la pesquisa funcionaban puntos de venta de droga. La causa, impulsada por el Ministerio Público de la Acusación, apunta a una organización que fraccionaba y comercializaba cocaína en la zona.
El caso comenzó con tareas de campo realizadas por la División Antidrogas Rosario. Los agentes detectaron movimientos compatibles con venta de estupefacientes en cuatro viviendas del barrio. Con el avance de la investigación, y el aporte de pruebas fílmicas, establecieron que dos hombres y dos mujeres operaban de manera coordinada. La estructura, según fuentes oficiales, tenía lógica familiar y roles definidos dentro del circuito de venta.
Con las pruebas reunidas, el fiscal César Cabrera ordenó una serie de allanamientos simultáneos. En los procedimientos, los efectivos lograron detener a dos hombres y dos mujeres, que operarían para la banda de “La Gorda Corina”, señalada como líder, junto a sus hijos.
Durante los operativos secuestraron 369 dosis de clorhidrato de cocaína listas para su comercialización, dinero en efectivo, dólares, un automóvil, dos motos, objetos de valor y 22 celulares que ahora serán peritados.
El narcomenudeo sigue siendo una de las principales preocupaciones en Rosario, donde pequeñas estructuras familiares suelen sostener la venta barrial de estupefacientes. Este tipo de organizaciones, aunque de escala reducida, alimenta redes más amplias de distribución.
Los cuatro detenidos —la jefa de la banda, junto a dos hombres y otra mujer, todos mayores de edad— quedaron a disposición de la Justicia por infracción a la Ley de Drogas. La investigación continúa para determinar posibles conexiones con otras bandas.










