/Micaela Albornoz: la joven que despistó a tres provincias viajando con el DNI de su vecina

Micaela Albornoz: la joven que despistó a tres provincias viajando con el DNI de su vecina

La muchacha desaparecida a fines de junio se mueve sola y en buen estado de salud

Un pedido de subsidio en Entre Ríos permitió descubrir su insólita táctica para burlar los controles. Santa Fe mantiene la recompensa de 10 millones de pesos. Micaela Albornoz abandonó su hogar en Rosario el pasado 24 de junio. Desde aquella gélida noche, la mujer viaja sola por el interior del país sorteando los controles interprovinciales con asombrosa facilidad. ¿El método? Utiliza el documento de identidad que una vecina extravió el año pasado. El insólito periplo fue confirmado este martes por el ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, y el fiscal regional, Matías Merlo. El objetivo de las autoridades es hallarla sana y salva antes de evaluar su situación legal o clínica.

Las autoridades revelaron que la joven compró un pasaje en la Terminal de Ómnibus rosarina exactamente el mismo día en que su familia radicó la denuncia. A partir de allí, comenzó un derrotero fantasma.

Durante casi un mes, los investigadores caminaron a ciegas. Cada vez que cruzaban los datos de Micaela en las bases de las empresas de transporte de larga distancia, el sistema devolvía un rotundo vacío.

El misterio se resolvió por un simple descuido de la propia protagonista. En la localidad de San Salvador, provincia de Entre Ríos, un grupo de vecinos la vio haciendo dedo en la ruta. Minutos después, la joven se acercó a la municipalidad local para pedir un subsidio y así continuar su viaje.

El empleado que la atendió notó un detalle insoslayable: la foto del DNI que presentó no coincidía con su rostro. La alerta llegó a la policía entrerriana y el Ministerio de Seguridad santafesino logró atar los cabos sueltos. Micaela usaba el documento que una vecina de su barrio había perdido en noviembre.

Con el nombre falso al descubierto, la Policía de Investigaciones (PDI) logró reconstruir el mapa completo de sus movimientos. La joven recorrió las rutas de Córdoba y Entre Ríos, para luego regresar recientemente a territorio santafesino.

El último rastro firme la ubicó en Cañada Rosquín. Allí, los pesquisas debieron recurrir al análisis manual de las cámaras de seguridad privadas. Al no contar con un sistema integrado, el trabajo de rastreo fue considerablemente más lento.

Esa demora administrativa fue suficiente para que la joven volviera a escapar. La división especial de la PDI, abocada exclusivamente a este caso, se encuentra ahora desplegada en Colonia Dora, Santiago del Estero. Ante cualquier novedad en la zona, la Comisaría de cada jurisdicción tiene la orden estricta de intervenir de inmediato.

El fiscal Matías Merlo fue tajante sobre el estado de la joven. Remarcó que los registros en video y los testimonios de quienes interactuaron con ella coinciden en un punto fundamental: viaja por su cuenta y no parece estar bajo amenaza.

“No tenemos indicios de que esté acompañada. En los registros fílmicos y en las testimoniales se la ve bien, sin alteraciones a simple vista”, subrayó Merlo, buscando despejar los rumores más sensacionalistas.

Por su parte, Cococcioni aclaró el rumbo del gobierno en este complejo tablero. “El paso número uno es que aparezca. La prioridad hoy es encontrarla, luego veremos todo lo demás”, sentenció el ministro de Seguridad.

El caso encierra aristas complejas. La familia de la joven había advertido sobre un presunto problema de salud mental, respaldado por un certificado de discapacidad. Sin embargo, el Ejecutivo aclaró que dicho documento tiene fines netamente asistenciales.

Cococcioni explicó que un certificado no anula la capacidad civil para autodeterminarse. Hasta que no sea hallada y evaluada por profesionales médicos y judiciales, es imposible saber si es víctima de manipulación o si simplemente eligió desaparecer por voluntad propia.

Semanas atrás, una pista había encendido las alarmas en Córdoba. La policía de esa provincia demoró a un hombre que realizaba compras con la tarjeta de débito de Micaela. El sujeto alegó haberla encontrado tirada en la vía pública. Al no hallar pruebas que lo conectaran con la joven, quedó en libertad.

El operativo de búsqueda continúa plenamente activo a nivel federal. La alerta figura en todos los sistemas nacionales, mientras que el gobierno de Santa Fe ratificó la recompensa de 10 millones de pesos por datos certeros.

El gobierno designó al funcionario Federico Angelini para coordinar la comunicación con la familia, en un intento por contener la comprensible frustración de sus allegados. Mientras tanto, Micaela sigue su marcha. Las autoridades esperan que, con el truco del DNI al descubierto, su próximo destino sea finalmente el último de esta extraña travesía

Compartir