Seis meses después del violento episodio ocurrido en un local de Mendoza al 3300, la Justicia formalizó la acusación contra un hombre de 33 años y ordenó su prisión preventiva
La investigación por el ataque a una empleada de una mueblería de barrio Echesortu dio un paso clave este martes. La Justicia imputó a Josué Alexis Urquía de 33 años, por los delitos de robo simple y abuso sexual simple, y dispuso que permanezca en prisión preventiva durante al menos seis meses. El acusado fue trasladado desde Córdoba bajo custodia policial para participar de la audiencia realizada en el Centro de Justicia Penal de Rosario.
El caso se remonta al 30 de diciembre de 2025, cuando una joven trabajadora fue atacada dentro de un comercio ubicado en Mendoza al 3300, en un hecho que generó fuerte conmoción en la ciudad.
Según la acusación presentada por la fiscal Julia Feldman, el imputado ingresó al local cerca de las 15.40 y mantuvo un forcejeo con la empleada. Durante el episodio, la víctima sufrió diversas lesiones.
La Fiscalía sostuvo además que el agresor se apoderó de aproximadamente 100 mil pesos que estaban guardados en una billetera del comercio. En la misma secuencia, le atribuyó haber realizado tocamientos contra la voluntad de la joven y haberla amenazado reiteradamente.
La audiencia estuvo encabezada por el juez de Primera Instancia Aldo Bilbao Benítez, quien tuvo por formalizada la imputación y ordenó la prisión preventiva efectiva por seis meses.
Urquía permanecía detenido en Córdoba por otro hecho delictivo y fue trasladado a Rosario mediante un exhorto judicial solicitado por la fiscalía. Su presencia permitió avanzar con una instancia procesal que permanecía pendiente desde el inicio de la investigación.
Días después del ataque, la joven había expresado públicamente la angustia que le provocó el episodio y el temor de que el sospechoso permaneciera en libertad.
“Ahora me siento un poco mejor, estoy más tranquila. Estoy muy acompañada por mi familia y mis amigas”, había señalado en una entrevista televisiva. También manifestó sentirse aliviada al saber que el acusado había sido identificado y localizado.
Con la imputación formalizada, la investigación ingresó en una nueva etapa. La Fiscalía continuará reuniendo pruebas mientras el acusado permanece detenido










