La Justicia dictó severas condenas contra la organización criminal que operó en Empalme Graneros, Ludueña e Industrial
La Justicia de Rosario dio a conocer este viernes el veredicto contra la organización criminal liderada por Francisco Ezequiel Riquelme, conocido como “Fran“, en el cierre de uno de los juicios más importantes que atravesó la provincia de Santa Fe en los últimos años. El proceso oral concluyó con 12 condenas a prisión perpetua y otras penas de cumplimiento efectivo para integrantes de una banda vinculada a homicidios, tentativas de asesinato, balaceras, extorsiones, amenazas y asociación ilícita.
El fallo fue dictado en la Sala 7 del Centro de Justicia Penal de Rosario por el tribunal integrado por los jueces Natalia Benvenuto, Ariel Rodríguez y Gustavo Pérez de Urrechu, tras meses de debate y el análisis de 42 hechos criminales ocurridos entre 2021 y 2023 en los barrios Empalme Graneros, Ludueña e Industrial.
Los fiscales Adrián Spelta, Patricio Saldutti y Franco Tassini destacaron la magnitud del proceso judicial y remarcaron que se trató de una investigación realizada bajo la modalidad de “foco criminal“, una estrategia que analiza organizaciones completas en lugar de investigar hechos aislados.
“Acabamos de salir de uno de los juicios más grandes de la provincia de Santa Fe”, sostuvo Spelta tras conocerse el veredicto. Según explicó, la investigación permitió reconstruir el funcionamiento de una asociación ilícita integrada por al menos 26 personas y vinculada a una disputa territorial que dejó una extensa secuencia de violencia en distintos barrios rosarinos.
Para los representantes del Ministerio Público de la Acusación, el tribunal comprendió el contexto en el que ocurrieron los hechos y valoró la evidencia presentada para demostrar la existencia de una estructura organizada destinada a consolidar economías ilegales mediante el uso sistemático de la violencia.
El principal condenado fue Francisco Ezequiel Riquelme de 34 años, quien recibió prisión perpetua como jefe y organizador de la asociación ilícita.
La misma pena recibieron:
- Fernando Ezequiel Cabaña
- Lemuel Abraham Sciretta
- Daniel Martin García Miranda
- Lisandro Joel Orellana
- César Matías Acosta Muñoz
- Marcelo Andrés Chávez
- Alexis David Álvarez
- Lucas Tomás Racca
- Kevin Leandro Sosa
- Eric Gabriel Enrique
- Franco Matías Almaraz
En tanto, también fueron condenados:
- Mauro Leonel Medina, a 6 años y 6 meses de prisión.
- Franco Darío Aguiar, a 6 años de prisión.
- Héctor Daniel Agüero, a 5 años de prisión efectiva.
Durante el juicio, la Fiscalía sostuvo que la organización tenía una estructura jerárquica claramente delimitada.
Según la acusación, Francisco Ezequiel Riquelme continuó impartiendo órdenes incluso desde prisión. Tras su detención, el control operativo en las calles fue asumido por Fernando Ezequiel Cabaña, mientras que otros integrantes cumplían funciones específicas vinculadas al manejo de armas, ataques armados, administración de puntos de venta de droga y ejecución de homicidios.
Los investigadores reconstruyeron múltiples episodios violentos, incluyendo asesinatos consumados, intentos de homicidio, extorsiones y balaceras contra viviendas.
Entre los hechos más graves analizados durante el debate oral se encuentran los homicidios de Brian Ortigoza, Cristian Leonel Fernández, conocido como “Larva”, Alejandro Ramírez, Ludmila Orellana, Ángel Faustino Coronel y Juan Cruz Ferrari.
La Fiscalía también acreditó distintos ataques armados ejecutados por integrantes de la organización en el marco de la disputa territorial con bandas rivales que operaban en la zona noroeste de Rosario.
Según la investigación, gran parte de estos crímenes estuvieron vinculados a la lucha por el control de territorios estratégicos para actividades ilegales.
Uno de los aspectos resaltados por los fiscales fue que este debate se convirtió en uno de los primeros grandes juicios desarrollados bajo el sistema de investigación por foco criminal.
Durante el proceso se expusieron pruebas sobre 42 hechos delictivos, entre ellos alrededor de 16 homicidios, tentativas de asesinato, amenazas, portación ilegal de armas y extorsiones.
“El tribunal entendió que existió una violencia altamente lesiva destinada a consolidar los frutos de economías ilegales”, señalaron los fiscales tras la audiencia.
Con este veredicto, la Justicia dio un paso clave en una causa que demandó años de investigación y que buscó desarticular una de las estructuras criminales con mayor incidencia en la violencia registrada en Rosario durante los últimos años.
Aunque la sentencia representa un avance significativo, los investigadores remarcaron que continúan abiertas otras líneas de trabajo vinculadas a organizaciones criminales que operaron en la misma disputa territorial










