La familia atacada en Garibaldi al 2900 asegura que los tiradores confundieron la vivienda con un punto de venta de drogas
Una violenta balacera alteró la madrugada del lunes, cerca de las 3.30, desconocidos dispararon contra una vivienda de Garibaldi al 2900 mientras una familia dormía. Un joven resultó herido de arma de fuego y fue trasladado al HECA. Los dueños de la casa creen que los atacantes se equivocaron de objetivo.
“Acá no vendemos droga, se confundieron de casa”, aseguró Andrea, propietaria de la vivienda baleada. Según relató, los disparos atravesaron ventanas y paredes, impactando a centímetros de las camas donde descansaban su hijo y su sobrino.
La secuencia duró apenas segundos, pero dejó escenas de desesperación dentro de la casa. “Los disparos no terminaban más”, recordó la mujer. Su sobrino, que dormía en una de las habitaciones, recibió un impacto y comenzó a perder sangre dentro de la vivienda.
El joven fue trasladado de urgencia por familiares al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde quedó internado en observación mientras le realizaban estudios para evaluar la gravedad de la lesión.
En el lugar quedaron marcas de bala en paredes, vidrios y estructuras internas. Uno de los proyectiles dio justo a la altura de una cama. “Si mi hijo estaba sentado ahí, le pegaban en la cabeza”, sostuvo Andrea.
La familia aseguró no tener relación con actividades delictivas y vinculó el ataque a conflictos narco en el barrio. “Acá cerca ya habían baleado otra casa hace unas semanas. Nosotros pensamos que el problema era otro, pero ahora nos tocó a nosotros”, lamentó.
Además, reclamaron mayor presencia policial y respuestas tras el ataque. La investigación quedó en manos del Ministerio Público de la Acusación, que busca identificar a los responsables y establecer si efectivamente hubo una equivocación en el blanco elegido.










