La Justicia de Rosario homologó un procedimiento abreviado y confirmó la pena contra el referente de la barra rojinegra
Luciano “Lucho” Gallardo, identificado como cara visible de la barra brava de Newell’s, fue condenado este jueves a 6 años y 8 meses de prisión efectiva por extorsión y asociación ilícita. La decisión fue tomada por la jueza de Primera Instancia Dra. Pedrana en el Centro de Justicia Penal, tras un acuerdo entre Fiscalía y Defensa. La investigación determinó que integraba una organización dedicada a obtener dinero ilegal mediante amenazas y maniobras sobre la dirigencia del club.
Según la acusación de la fiscal Paula Barros, Gallardo participó en una estructura criminal que operó al menos entre enero y agosto de 2024. El grupo desplegó acciones intimidatorias para forzar pagos y controlar negocios vinculados a la barra.
Entre las maniobras se incluyeron presiones directas a dirigentes, reventa de entradas, cobros ilegales en eventos y manejo de estacionamientos y puestos de comida en días de partido.
La causa expuso un esquema organizado con roles definidos y conexiones incluso desde cárceles federales. La jefatura era atribuida a Ariel Máximo Cantero, quien —según la Fiscalía— dirigía decisiones estratégicas desde prisión.
En ese entramado, Gallardo actuaba como ejecutor y nexo con la dirigencia. Fue señalado como uno de los responsables de concretar amenazas que derivaron en pagos millonarios por parte del club.
Desde el Ministerio Público indicaron que la condena se logró mediante un procedimiento abreviado con pruebas suficientes. “Se acreditó su participación en hechos de extorsión agravada y su rol dentro de la asociación ilícita”, sostuvieron fuentes judiciales.
La pena incluye delitos de extorsión agravada por uso de arma de fuego, extorsión simple y pertenencia a una organización criminal.
El caso se enmarca en una disputa interna por el control de la barra brava, con enfrentamientos entre facciones. Esa puja derivó en hechos violentos, ataques intimidatorios y presiones económicas sobre el club.
Uno de los episodios clave fue el ataque a la vivienda de una dirigente y la utilización de amenazas para exigir dinero, lo que consolidó la acusación fiscal.
Con la condena firme tras el acuerdo judicial, Gallardo continuará detenido cumpliendo la pena. La causa, sin embargo, mantiene otras líneas abiertas sobre integrantes de la organización y hechos conexos que siguen bajo investigación.










