Fue tras la difusión de un video en Barrio Tablada
La Policía Ecológica intervino de oficio para retirar al animal de la vivienda y ponerlo a resguardo. El veterinario Carlos Cossia confirmó el ultraje y solicitó medidas educativas urgentes para el menor involucrado.
La zona sur de Rosario se vio sacudida por un hecho de extrema crueldad animal. Durante las últimas horas, efectivos de la Policía Ecológica rescataron a “Lolo“, un perro de cinco años, luego de que se viralizara un video que registraba un acto sexual provocado por un adolescente de 14 años. El operativo de urgencia se realizó en una vivienda de Barrio Tablada, donde el joven reside junto a su tía.
La intervención de las fuerzas de seguridad comenzó de oficio apenas las imágenes captadas por un teléfono celular comenzaron a circular en redes sociales. Al identificar el domicilio, los agentes acudieron al lugar y procedieron al retiro inmediato del can para garantizar su integridad y evitar que continuara en un ambiente de vulnerabilidad.
Durante el registro del inmueble, los uniformados no lograron secuestrar el dispositivo móvil utilizado para filmar y difundir el acto. El adolescente alegó ante las autoridades que el aparato le había sido robado poco después de la publicación del material, por lo que no hubo registros técnicos directos en la escena.
El animal fue trasladado de inmediato a la clínica del Dr Carlos Cossia. Tras una revisión exhaustiva, el profesional de la salud animal indicó que “Lolo” presenta un buen estado físico general y no tiene signos de otras agresiones, aunque confirmó la existencia del abuso sexual descripto en las imágenes.
Cossia expresó su profundo malestar ante la situación: “Me indigna la inmundicia que vi en redes sociales. Hubo abuso y maltrato; espero que se tomen medidas educativas”. El veterinario reflexionó sobre la exposición de estos casos: “Esto existió siempre, pero ahora, gracias a la tecnología, lo conocemos y podemos intervenir para salvar al animal”.
Debido a su condición de menor de edad, el joven involucrado no fue demorado por la policía. No obstante, el caso generó una fuerte reacción social y la justicia de menores analiza el entorno familiar para evaluar las responsabilidades de los adultos a cargo y la posible situación de desamparo del adolescente.
Actualmente, “Lolo” permanece bajo custodia en la clínica veterinaria, recibiendo los cuidados necesarios para su recuperación emocional. Se espera que, una vez finalizados los peritajes, se inicie un proceso de adopción responsable para que el can pueda vivir en un entorno seguro y libre de violencia.










