35 vehículos remitidos y 19 alcoholemias positivas
Entre el jueves y el domingo, la Secretaría de Control y Convivencia desplegó seis operativos antipicadas en distintos sectores de la ciudad, con 466 controles vehiculares. El objetivo fue desalentar carreras ilegales y conductas de riesgo al volante. Como resultado, remitieron 35 vehículos, detectaron 19 alcoholemias positivas y labraron 40 actas. Los procedimientos se concentraron en zonas denunciadas por vecinos, especialmente en Costa Alta, y se reforzaron tras reiterados reclamos.
Los controles se realizaron en E. Carrasco y Gallo; avenida José María Rosa y Guaymallén; E. Carrasco y Escauriza; bulevar Oroño y Lamadrid; San Martín y Virasoro; y Eudoro Carrasco y Puccio.
En total, se practicaron 383 test de alcoholemia. De los 19 casos positivos, la graduación más alta fue de 1,89 gramos de alcohol por litro de sangre. Las remisiones se concretaron por distintas irregularidades, entre ellas falta de documentación y resultados positivos en los test.
Los operativos se focalizaron en puntos donde se detectaron concentraciones de vehículos y maniobras temerarias. Según informaron desde el área, los controles se trasladaron desde La Florida hacia un sector más cercano al puente Rosario–Victoria, tras denuncias de vecinos de Costa Alta.
El dispositivo incluyó inspección de documentación, control de licencias y verificación de condiciones de seguridad.
El secretario de Control municipal, Diego Herrera, explicó: “Estos operativos tienen como finalidad cuidar la vida de todos. Las picadas y la conducción bajo los efectos del alcohol son prácticas ilegales y extremadamente peligrosas”.
Y agregó: “No se trata solo de sancionar, sino de generar conciencia y promover una convivencia vial más segura”.
La realización de picadas y la conducción con alcohol en sangre están prohibidas por la normativa vigente. Las sanciones contemplan multas, retención de licencias y remisión de vehículos.
Desde el municipio indicaron que los controles continuarán en sectores estratégicos, con el fin de prevenir siniestros y responder a los reclamos vecinales.










