Fue anoche en la puerta del Hospital Provincial de Rosario
Los policías escucharon, verificaron, actuaron. Xiomara y Fernando terminaron esposados en la vereda de una esquina que conocen de memoria, pero que esta noche se veía diferente. Roberto, con el pulso todavía acelerado, dio su testimonio mientras el móvil esperaba. Nadie resultó gravemente herido. Eso, al menos, confirmaron las fuentes policiales. Pero las heridas que no se ven —el miedo, la rabia, la vergüenza de terminar así— no las registran los partes oficiales.
Según la reconstrucción del hecho, se registró una pelea entre cuidacoches, en la esquina de 1º de Mayo y Zeballos, quienes peleaban por el poderío de la parada. Al llegar la policía detuvo a quienes denunciaron como agresores
Ambos detenidos fueron trasladados a la Comisaría 2°, donde pasaron lo que quedaba de noche. Ahora, la Justicia deberá determinar si fue agresión, si hubo provocación, si hay algo más que una discusión que se fue de las manos en una esquina cualquiera de Rosario.










