La Liga Regional Sanlorencina aplicó fuertes sanciones tras distintos episodios registrados en partidos de Primera, Reserva y divisiones inferiores
La Liga Regional Sanlorencina de Fútbol resolvió aplicar una serie de sanciones por hechos de violencia ocurridos durante las últimas semanas en partidos de Primera División, Reserva y categorías inferiores. Entre las medidas, Villa Felisa quedó inhabilitado durante tres meses y varios jugadores recibieron suspensiones de entre dos y seis años.
Las decisiones fueron analizadas junto con funcionarios del Gobierno de Santa Fe, en el marco de los dispositivos de seguridad coordinados con la Unidad Regional XVII del departamento San Lorenzo.
Uno de los casos correspondió al partido de Primera División disputado el 16 de agosto entre Colón de San Lorenzo y Villa Felisa. El tribunal resolvió dar por perdido el encuentro a Villa Felisa y establecer un resultado de 2-0 para Colón.
Además, los equipos de Primera y Reserva de Villa Felisa no podrán disputar partidos oficiales ni amistosos durante tres meses, hasta el 27 de noviembre. También deberán afrontar una multa equivalente a 510 entradas por una fecha, estimada en unos 4 millones de pesos según el valor de las localidades.
En ese mismo encuentro, Ángel Navarro recibió dos años de suspensión y Francisco Orona cinco años, ambos por una agresión contra un empleado policial que participaba del operativo de seguridad.
En Reserva, un futbolista que agredió al árbitro fue suspendido por seis años. En divisiones inferiores, dos jugadores de un partido pendiente entre PSM y General San Martín recibieron sanciones de 12 y ocho fechas.
El coordinador de Seguridad en Eventos Masivos, Gustavo Velázquez, sostuvo que existe preocupación por los episodios y remarcó que muchos de ellos se producen dentro del campo de juego.
“Estamos convencidos de que, en algunos casos, deben tomarse decisiones antipáticas, pero ejemplificadoras”, señaló.
Por su parte, el presidente de la Liga, Gabriel Núñez, explicó que cada resolución se toma luego de recibir los descargos y contrastarlos con los informes arbitrales, de los veedores y del personal de seguridad.
“Queremos que el fútbol, pese a ser una pasión, vuelva a ser un juego dentro de la Liga”, afirmó.
Las autoridades también mantienen bajo análisis la situación de los clubes involucrados en otros incidentes de divisiones inferiores.










