El integrante de la organización criminal Los Monos fue trasladado desde la Unidad Penitenciaria Nº 11 de Piñero a un establecimiento del Servicio Penitenciario Federal
El Servicio Penitenciario Federal (SPF) trasladó este miércoles a Ariel Maximiliano Cantero, alias “Chanchón”, desde la Unidad Penitenciaria Nº 11 de Piñero hacia una cárcel federal de máxima seguridad, donde quedó incorporado al Sistema Integral de Gestión para Personas Privadas de la Libertad de Alto Riesgo (SIGGLPLAR). La medida fue adoptada en el marco de la política nacional destinada a reforzar el control sobre internos considerados de alta peligrosidad.
El operativo fue coordinado por la Dirección Principal de Operaciones Penitenciarias y contó con la participación del Grupo Especial de Intervención (GEI), la División Blindados Pantera Negra y la Sección Motorizada del Servicio Penitenciario Federal, que desplegaron un importante dispositivo de seguridad durante todo el traslado.
Cantero está imputado por el homicidio agravado del subinspector de la Policía de Santa Fe, Cristian Ezequiel Ibarra, asesinado el 22 de julio de 2019 en Rosario. Además, es hijo de Ariel “Viejo” Cantero y hermano de Ariel Máximo “Guille” Cantero, ambos vinculados históricamente a la organización criminal Los Monos.
La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, confirmó la incorporación de Cantero al sistema para internos de alto riesgo y sostuvo que permanecerá alojado bajo un régimen de aislamiento y control reforzado en una unidad federal de máxima seguridad.
Desde el Ministerio de Seguridad Nacional indicaron que el objetivo del SIGGLPLAR es impedir que internos de alta peligrosidad continúen coordinando actividades delictivas desde los establecimientos penitenciarios y fortalecer los mecanismos de seguridad dentro del sistema federal.
La incorporación de Cantero se enmarca en una política de endurecimiento de los controles sobre detenidos vinculados con organizaciones criminales complejas. Según informaron las autoridades nacionales, el régimen especial contempla mayores restricciones operativas, monitoreo permanente y protocolos específicos para reducir los riesgos asociados a internos considerados de alto perfil delictivo










