En uno de los casos entregaron el arma de forma voluntaria, en el otro, la llevaban dentro de una pick up
Dos intervenciones policiales realizadas durante la noche del miércoles en Rosario y Granadero Baigorria terminaron con el secuestro de armas de fuego y actuaciones judiciales por presuntas infracciones a la legislación vigente. Los hechos ocurrieron con pocos minutos de diferencia y tuvieron contextos completamente distintos.
El primero se registró cerca de las 21 en Aráoz al 1100, en la zona norte de Rosario. Allí, efectivos del Comando Radioeléctrico acudieron tras un llamado que alertaba sobre un hombre de avanzada edad que se encontraba desorientado y con actitudes agresivas. Al arribar, los policías entrevistaron a un hombre de 57 años, quien manifestó que su vecino, Eloy José E de 93 años, atravesaba un episodio de confusión.
Mientras una unidad sanitaria examinaba al hombre, el vecino informó que éste tendría un arma de fuego en su poder. Consultado por los agentes, este, entregó voluntariamente una caja plástica que contenía una Glock calibre 9 milímetros, un cargador y un cartucho intacto.
Además, secuestraron una credencial de legítimo usuario a su nombre con vencimiento en septiembre de 2021. Posteriormente fue trasladado al Samco de Ibarlucea, donde fue examinado por un médico que constató que no presentaba lesiones ni dolencias.
Pocos minutos antes, alrededor de las 21, otro procedimiento tuvo lugar en la intersección de Callao y Orsetti, frente al Cementerio Municipal de Granadero Baigorria.
En el marco de un operativo de saturación y control vehicular, efectivos policiales detuvieron la marcha de una Toyota Hilux conducida por Maximiliano Javier Z de 45 años.
Durante la requisa del vehículo, los uniformados encontraron un revólver calibre 22 marca Asper oculto en el habitáculo, a la altura del freno de mano.
Según las actuaciones, el arma tenía seis alveolos en el tambor, con tres vainas servidas y tres cartuchos intactos. También fue secuestrado un celular y la camioneta utilizada por el conductor. Por disposición judicial, Maximiliano Javier Z. quedó imputado por portación y tenencia ilegítima de arma de fuego, mientras que las actuaciones del caso de Rosario fueron remitidas a la comisaría correspondiente para determinar la situación legal del arma secuestrada.
Ambos procedimientos quedaron bajo investigación de la Justicia provincial.










