La Justicia federal condenó a ocho años de prisión al suboficial de la Policía de Acción Táctica, Guillermo David Toledo
Estaba señalado como líder de una banda integrada por agentes santafesinos que realizaba allanamientos ilegales para robar droga, dinero y luego vender parte de la cocaína en Santa Fe. El fallo fue dictado en Rosario tras una investigación que expuso maniobras de corrupción policial, torturas y falsificación de procedimientos oficiales.
La sentencia fue resuelta por el Tribunal Federal Oral integrado por los jueces Otmar Paulucci, Elena Dilario y Germán Sutter Schneider, en el marco del primer juicio de cesura realizado bajo el nuevo Código Procesal Penal Federal en Rosario.
La investigación determinó que el grupo actuó el 13 de agosto de 2024 en una vivienda de calle Forest al 5600. Según la fiscalía, los policías ingresaron sin orden judicial, redujeron a cinco personas —entre ellas dos menores— y permanecieron cerca de una hora dentro del domicilio.
Durante ese tiempo sustrajeron cuatro ladrillos de cocaína, unos 6 mil dólares, armas y otros objetos de valor. Luego abandonaron el lugar en móviles oficiales, simulando un operativo legal.
La causa también reveló que parte de la droga robada fue comercializada posteriormente en la ciudad de Santa Fe.
El expediente judicial expuso además otro episodio ocurrido el mismo día. De acuerdo con la acusación, Toledo y el suboficial Jesús Balais sometieron a dos personas detenidas a golpes, amenazas y descargas eléctricas dentro de un patrullero para obtener información sobre un proveedor de cocaína.
Durante allanamientos posteriores realizados en Santa Fe, los investigadores secuestraron una picana eléctrica que habría sido utilizada en los tormentos denunciados por las víctimas.
Las fiscales Soledad García y María Virginia Sosa calificaron el caso como un hecho de “gravedad institucional” y señalaron que las prácticas violentas “no fueron una excepción”.
La pesquisa estuvo encabezada por la Oficina de Criminalidad Económica y Trata de Personas de la Unidad Fiscal Rosario. Los fiscales reconstruyeron el rol de liderazgo de Toledo mediante peritajes telefónicos, testimonios y análisis de evidencia secuestrada.
El tribunal lo condenó por privación ilegítima de la libertad, vejaciones, falsificación de documentos públicos, robo de elementos y comercio de estupefacientes agravado por la participación de miembros de una fuerza de seguridad.
Otros seis policías ya habían sido condenados previamente mediante juicios abreviados. Entre ellos se encuentra Jesús Balais, quien recibió siete años de prisión.
El juez Germán Sutter Schneider habló de una “intensidad de abuso institucional” al fundamentar la sentencia.
Toledo siguió la audiencia por videoconferencia desde su lugar de detención y continuará preso hasta que el fallo quede firme










