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Sospechas, tensión y un paquete explosivo

Allanaron una empresa de correos por el envío a una clínica de Rosario

La investigación por el paquete sospechoso enviado a una clínica de Paraguay al 2000 sumó este viernes allanamientos, demoras y acusaciones por encubrimiento. La Fiscalía intenta determinar quién envió el paquete y cuál era el verdadero objetivo.

La causa por el paquete sospechoso hallado en una clínica de calle Paraguay al 2000, de Rosario, tuvo este viernes un nuevo capítulo. El fiscal Carlos Covani ordenó un procedimiento en la empresa de correos Ocasa luego de que, según denunció, personal de la firma se negara a colaborar con un requerimiento judicial clave para avanzar en la investigación. Dos empleados fueron demorados y serán notificados por una causa por presunto encubrimiento.

El episodio comenzó tras detectarse un paquete dirigido a Gabriel Dobkin. La intervención de perros especializados marcó en dos oportunidades la posible presencia de explosivos. Ante esa situación, se activó el protocolo de seguridad y el paquete fue detonado de manera controlada en el patio de la clínica.

Según explicó Covani, el jueves personal policial se presentó en la sede de la empresa para obtener información vinculada al envío. Sin embargo, aseguró que hubo una “actitud de absoluta reticencia y ocultamiento”.

“El personal de seguridad no quiso identificarse ni brindar información. Incluso se les explicó la gravedad del caso”, afirmó el fiscal. Frente a esa negativa, la Justicia solicitó una orden de allanamiento para secuestrar documentación y registros relacionados con el paquete.

Durante el procedimiento se obtuvo parte de la información buscada, aunque todavía faltan registros fílmicos que estarían en Buenos Aires.

Tras la detonación controlada, los investigadores recuperaron restos de papeles, monedas y cintas adhesivas. Por el momento, no se hallaron elementos compatibles con un detonador, aunque los peritajes recién comenzarán en los próximos días.

La Fiscalía gestiona ahora la intervención de la Policía Federal, ya que en Rosario no habría un laboratorio especializado para realizar análisis de explosivos.

Aunque la DAIA nacional repudió el hecho y habló de un posible ataque antisemita, Covani evitó confirmar esa hipótesis. “No tengo hoy elementos para afirmar que esto tenga relación con la religión o actividad de la víctima”, sostuvo.

La causa sigue abierta y el foco está puesto en reconstruir el recorrido del paquete, identificar al remitente y determinar si existió una amenaza real o una maniobra intimidatoria.

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