Fueron detectados por cámaras, cuando intentaban descargar desechos en la vía pública
Tres camiones fueron remitidos al corralón municipal el martes en Rosario, tras ser detectados arrojando residuos en la vera de Circunvalación, a la altura de Sorrento y Provincias Unidas. El hecho fue advertido por el Centro Integrado de Operaciones Rosario (CIOR) mediante videocontrol. La intervención se concretó de inmediato por agentes de la Secretaría de Control, quienes actuaron en el lugar y labraron actas de infracción. Los conductores debieron trasladar los vehículos hasta el corralón, escoltados.
Según informaron fuentes municipales, las cámaras captaron a los camiones en pleno intento de descarga de desechos, principalmente tierra y escombros. Ante la alerta, inspectores se dirigieron a la zona y frenaron la maniobra antes de que se completara.
Se realizaron dos procedimientos distintos. En uno, se retuvieron dos camiones con batea pertenecientes a una empresa privada. En otro operativo, se incautó un tercer vehículo de un particular.
Los agentes actuaron sin resistencia y aplicaron las sanciones correspondientes en el lugar. Debido al gran porte de los rodados, se dispuso que los propios choferes condujeran hasta el corralón, bajo custodia.
Las actuaciones fueron elevadas al Tribunal de Faltas, que ahora deberá determinar las multas y eventuales sanciones adicionales.
El secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera, fue contundente: “No podemos admitir este tipo de conductas, que reflejan un desprecio por el espacio público y el ambiente”.
Además, destacó el rol del monitoreo: “Gracias al trabajo conjunto con el CIOR, detectamos el hecho en tiempo real y actuamos rápido”.
Desde el municipio remarcan que estos operativos forman parte de un esquema de vigilancia activa para prevenir basurales ilegales, una problemática recurrente en sectores periféricos.
Los controles continuarán, con foco en zonas críticas donde suelen registrarse este tipo de infracciones.
Los tres camiones permanecen en el corralón a la espera de resolución. El caso refuerza el uso de tecnología para sancionar conductas que afectan el entorno urbano.










