La medida busca reducir las picadas ilegales y los accidentes asociados
La Secretaría de Control realizó 197 intervenciones en puntos estratégicos de la ciudad, incluyendo La Florida, el puente Rosario-Victoria, el Circuito La Zapatilla, el Parque Scalabrini Ortiz y la zona de Ayacucho y Gutiérrez. En estos sectores, históricamente conocidos por encuentros ilegales de motos y autos, remitieron 1123 vehículos al corralón municipal.
Además, realizaron 9243 controles de alcoholemia, con 251 conductores que dieron positivo, representando un 2,71% del total. También se registraron siete resultados positivos de narcolemia y 40 remises ilegales fueron secuestrados por operar sin autorización.
Los operativos se planificaron a partir de 72 reclamos de vecinos vinculados a maniobras peligrosas y ruidos molestos. El dispositivo incluyó controles fijos y patrullajes preventivos, con presencia diaria y triples turnos durante los fines de semana en algunos sectores.
El secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera, destacó que “tal como terminamos el año pasado, este 2026 lo empezamos con mucha presencia en la calle. El orden y el cumplimiento de las normas es una prioridad, y seguiremos promoviendo conductas responsables por el bien de todos los ciudadanos”.
Los controles se realizan en coordinación con la Policía provincial y buscan garantizar la seguridad vial, exigir documentación y elementos de seguridad, y prevenir maniobras peligrosas. Los datos reflejan una reducción progresiva de conductores positivos y evidencian el compromiso municipal con la prevención de riesgos en la vía pública.
Con estas acciones, Rosario mantiene un esquema de control integral, reforzando la presencia policial y municipal en los puntos de mayor riesgo y asegurando el cumplimiento de la normativa vial.










